Comite Anticorrupcion de Carabayllo

viernes, 18 de mayo de 2012

SEÑOR PRESIDENTE



Los grandes conductores militares de todas las épocas se han caracterizado por la extraordinaria virtud de saber llegar al corazón de los subordinados. Ello, unido a su talento profesional les ha permitido ganar la confianza y devoción de éstos y despertar en los mismos el firme propósito de mostrarse dignos de tal líder y merecer su aprobación, jamás su reproche. He ahí el secreto de sus victorias.
Dice Plutarcohablando de Julio César: “El amor con que lo miraban sus soldados llegó a tal extremo, que muchos en otros ejércitos en nada se habían distinguido, se hicieron invictos e insuperables  por la gloria de aquél”.
Luego de citar un caso concreto en apoyo de tal afirmación, Plutarco agrega: “Este denuedo y esta anulación había despertado el mismo César, en primer lugar no imponiendo límite a las recompensas que distribuía con estricta justicia y, en segundo lugar, exponiéndose voluntariamente al peligro y a toda fatiga”.
Lacrois, en su libro historia de Napoleón, dice que en la noche precedente a la batalla de Austerlitz (2 de diciembre de 1805), luego de completar las disposiciones para la lucha, Napoleón fiscalizó personalmente la ejecución de las previsiones destinadas a asegurar la atención de los heridos, y visitó las unidades de su ejército. Después de la victoria pasó la noche entera recorriendo el campo de batalla, haciendo  buscar y recoger a los heridos. Estos al reconocerlo olvidaban sus dolores... El, por su parte, se mostraba afectuoso y desplegaba por ello el interés más vivo. Antes de terminar la noche se había hecho a los heridos la primera curación. De este modo, después de haber subyugado a todos por su genio, la seducía con su preocupación y sus cuidados. “Así disponía de los corazones lo mismo que de los brazos”. La recompensa que todos anhelaban  merece su aprobación.
Al término de Jena y Auerstaed, fiel a su costumbre, Napoleón pernoctó en el campo de batalla, recompensando a unos, socorriendo a otros, cuidando que todos los heridos fuesen levantados y atendidos (Historia de Napoleón).
Dr. JesúsArrasco
La Sociedad en su conjunto debe tener presente  que:

“LOS MILITARES  SON  INTEGRANTES  DE LA SOCIEDAD  AUNQUE SACRIFICAN PARTE DE SUS  DERECHOS  CIVILES PARA BRINDAR UN SERVICIO  DESINTERESADO  A  LA NACION   Y A LA DEFENSA  DE LA SOBERANIA  DE NUESTRO PAIS   AUN A ACOSTA DE LA PERDIDA DE NUESTRA VIDA   PORQUE ASI ELEGIMOS  ESTA HERMOZA PROFESION” 
                                       SAMUEL HANTINGTON

PERO  NO POR ESTO LOS POLITICOS BARATOS, Y LOS GOBERNANTES INCOMPETENTES  VAN A SEGUIR BURLANDOSE NUESTRO GRAN AMOR POR LA PATRIA, TODA VEZ QUE TODO TIENE UN LIMITE.

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